Un órgano vestigial es un órgano cuya función original se ha perdido durante la evolución. En 1893, Robert Wiedersheim publicó una lista de 86 órganos humanos de los que se desconocía su función. Teorizando que eran vestigios de la evolución, los llamó "vestigiales".
Algunos ejemplos son:
El Coxis
El coxis está situado debajo del hueso sacro, al final de la columna vertebral. Se cree que podría ser un vestigio de un órgano anterior similar a una cola. Quizás hace miles de años tuviera su función en mamíferos cuadrúpedos (se movían a cuatro patas), pero al ser bípedos (a dos patas) este órgano se fue atrofiando, y acabó como órgano vestigial.
Los pezones masculinos
En el hombre los pezones no tienen utilidad práctica, se forman en el feto por la acción de la hormona testosterona, antes de que se produzca la diferenciación de sexos. Cuando comienza la evolución fetal existe un periodo de unas siete semanas contando desde la última menstruación, donde no se puede determinar aún por la anatomía cual será el sexo del feto. Esta etapa es la etapa indiferenciada del desarrollo fetal. Sin embargo, hay ejemplos de machos de la especie humana que han dado el pecho a sus hijos, como Alexander Von Humboldt que refiere de varios casos en Sudamérica, pero la realidad es que los expertos no se ponen de acuerdo. Solo un macho es conocido por, espontáneamente, tener la capacidad de darle el pecho a sus crías: se trata de un murciélago de la fruta, el Dyacopterus spadiceus.
Tercer párpado o membrana nictitante
Es un nexo en común con las aves. Es posible que los primeros mamíferos contaran con esta membrana porque les era útil para lubricar y limpiar el ojo sin perder la visión. Con el tiempo el ser humano fue perdiendo este órgano ya que no le era útil; pero aún queda un pequeño repliegue localizado en la esquina interna del ojo (lagrimal). En la actualidad no se le conoce función alguna y es por esto que se le considera un órgano vestigial.
En la imagen se observa el tercer párpado de un avefría militar (Vanellus miles).
Senos Nasales
Los senos paranasales son, básicamente, bolsas de aire en la cabeza. Según algunos científicos actúan como cámara de resonancia para darle a la voz un tono único o hacen más liviana la estructura ósea del cráneo. Pero estas ventajas, según otros, no compensan por los dolores que provocan y aseguran que en ciertos dinosaurios podría haber sido útil para determinar la estructura de la cabeza.
Fuentes utilizadas:
El apéndice también es un órgano vestigial, aunque recientemente se ha obtenido evidencia de que juega cierto papel en las funciones inmunológicas en las primeras etapas de la vida, existe también un consenso de que en el pasado sirvió para digerir cierta clase de dieta herbívora.
ResponderEliminarLo cierto es que anualmente se extran cientos de miles de apéndices por complicaciones y, en prácticamente la totalidad de los casos, el paciente no sufre ningún efecto secundario o complicación por ya no contar con este órgano, ubicado en la primera porción del intestino grueso.
Fuente utilizada:
Ojo científico
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ResponderEliminarHoy en día, la lista de órganos o partes del cuerpo humano considerados como vestigiales es mucho menor que en 1893, y está muy debatida.
ResponderEliminarLos músculos de las orejas son órganos vestigiales. Aunque es cierto que a los primates el movimiento de las orejas les es muy útil para ubicar sonidos y posibles amenazas en el ambiente, los humanos los tenemos, pero se han atrofiado y apenas existen algunos privilegiados que pueden mover los pabellones. Lo mismo le ocurre a los chimpancés.
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